¡No me amargues la Navidad!

Me niego a que un Scrooge


                                              o un Grinch







me amarguen la Navidad.


Ya he pasado suficientes navidades tristes en mi vida para que venga cualquiera a amargármela.

Soy feliz en esta época del año;
así que si me quieren amargar la vida,
pierden su tiempo.