Marzo

Empezamos un nuevo mes, marzo, y ya huele a pólvora y a fallas pero aún no a azahar y a primavera.

El último domingo de febrero arrancó las celebraciones de Las Fallas en la ciudad de Valencia y alrededores,  con la Crida (llamamiento a la fiesta por parte de la Fallera Mayor de Valencia).

A partir de aquí es un no parar de actos, festejos y sobre todo ruidos varios.


Ya explicaré más adelante en qué consiste la semana fallera pues la he vivido muy de cerca.



Sí, una madrileña siendo fallera suena raro pero disfruté todo un año de ello y lo viví desde dentro asistiendo a cada junta de la falla y participando en lo que buenamente podía.






Pero de lo que realmente tengo ganas es que llegue la primavera, mi estación preferida.
Será a partir del día 21 aunque si empieza ya el buen tiempo sus efectos en jardines y campos se verán pronto.
Si te fijas hay un árbol que te lo anuncia, el cerezo ornamental. Es el primero que florece.


De momento ya empiezas a notar que las tardes te dan más de si y que cuando sale el sol y no hace ese viento molesto que nos ha acompañado casi todo el invierno, se está muy a gusto fuera de casa.

Paso por alto la celebración del 8 de marzo (Día internacional de la mujer). Eso de celebrar que eres mujer me parece una solemne tontería y si le añadimos "trabajadora" ya ni te cuento.
Mujer (trabajadora en casa y fuera de ella) soy todo el año y no uno en concreto.