Un año acaba y otro comienza


Hacemos balance de nuestra vida dejando atrás momentos vividos, buenos y malos.
Hacemos planes nuevos para el año que empieza o nos volvemos a plantear retomar cosas que no hemos hecho este año que termina.

Cuando sonaron las doce campanadas, cerré los ojos y pedí un deseo.
Pedí:
- que lo que me toque vivir lo afronte y no huya de las cosas malas pues de ellas también se aprende.
- que disfrute del momento. La vida son dos días y no sabes lo que pasará mañana.
- que no deje de ser yo. A la primera a quien tengo que gustar es a mí misma.
- que luche por lo que creo y no me conforme con lo que tengo.


En resumen, pedí ser feliz.