Soy una elfa

Después de mucho pensar, he llegado a la conclusión de que soy una elfa, aunque no vivo en el Polo Norte, no voy vestida de verde ni tengo un gorro con un cascabel, pero todo se andará.


Y es que creo en la Navidad.
Es la época del año que más me gusta, quizá porque mi infancia no se caracterizó por vivencias buenas y ahora, de mayor, intento vivir los momentos que no disfruté.

Las luces, el frío, el olor a chocolate y galletas recién hechas, los sonidos de cascabeles y campanillas, los regalos, las canciones y el cine navideño, y sobre todo la magia son las cosas que más me gustan de la Navidad.


Lo que significa y lo que se siente en Navidad no desaparece mientras creas en ella.
Hay que vivirla con la mirada de un niño.

Ojalá pudiéramos meter el espíritu de Navidad en tarros y abrir uno cada mes del año.